El amianto ya no se usa en la construcción desde 2002, pero eso no lo ha hecho desaparecer. Sigue presente en miles de edificios gallegos, especialmente en cubiertas de fibrocemento, bajantes y aislamientos de instalaciones que aún hoy se mantienen en funcionamiento. No obstante, mientras los materiales estén intactos y nadie los manipule, el riesgo para la salud es bajo. El problema surge cuando se rompen, se cortan o se taladran: en ese momento liberan fibras microscópicas que al inhalarse provocan enfermedades graves de evolución lenta. ¿Desconocía este extremo? En ese caso, desde Canal Redondela, como especialistas en retirada de amianto en Redondela y toda la provincia de Pontevedra, le hablamos de estos riesgos asociados.
Asbestosis
La asbestosis es una enfermedad pulmonar crónica producida por la inhalación prolongada de fibras de amianto. Las partículas se depositan en los alvéolos y generan una fibrosis progresiva del tejido pulmonar que reduce la capacidad respiratoria. Los síntomas —disnea, tos seca, opresión torácica— suelen aparecer entre 10 y 20 años después de la primera exposición.
No hay cura para la asbestosis: el tratamiento se centra en ralentizar la progresión y aliviar los síntomas. Es la enfermedad de relación más frecuente entre las causadas por amianto.
Mesotelioma pleural
Es el cáncer más directamente asociado al amianto y el que presenta mayor agresividad. Afecta a la pleura, que es la membrana que recubre el pulmón, y puede desarrollarse también en la pleura peritoneal o pericárdica. Lo que hace especialmente peligroso al mesotelioma es su latencia: puede tardar entre 20 y 40 años en manifestarse desde la exposición inicial, por lo que muchas víctimas ya han dejado de exponerse al amianto décadas antes de enfermar. La OMS lo ha clasificado como carcinógeno humano de grupo 1, es decir, sin umbral de seguridad conocido.
Cáncer de pulmón
La exposición al amianto multiplica significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, especialmente en personas que combinan esa exposición con el tabaquismo. En este caso el riesgo es más que aditivo: la combinación de amianto y tabaco eleva el riesgo de forma desproporcionadamente superior a la suma de ambos factores por separado. Al igual que con el mesotelioma, el periodo de latencia puede extenderse durante décadas.
¿Hay formas de prevenir todas estas enfermedades?
La prevención de las enfermedades vinculadas al amianto pasa por un solo camino: no manipularlo sin garantías. Cualquier trabajo que pueda alterar materiales que contengan amianto —demoliciones, sustitución de cubiertas, perforaciones— debe ser ejecutado exclusivamente por empresas autorizadas RERA con personal formado y equipos de protección homologados. En Canal Redondela cumplimos todos los requisitos legales y técnicos para ejecutar trabajos de desamiantado en Redondela con todas las garantías.
Llámenos para planificar una posible retirada de amianto
Si su comunidad o su empresa tiene cubiertas de fibrocemento o cualquier material con amianto que deba intervenir, contacte con nosotros y le asesoramos sin compromiso.